5th Congress Autism-Europe
Articulos / Proceeding
Autism-Spain

LA ATENCION A PERSONAS CON AUTISMO EN LA PROVINCIA DE LA CORUÑA

Autor: José Angel Torrecilla López
España
ASPANAES (Asociacion de Pais de Persoas Autistas e Psicoticas)
Castelo-Culleredo (Centro Concertado)
Tel: 67 09 76
A Coruña

San Pedro de Leixa (Centro Concertado-Centro de Convenio)
Tel: 32 42 35. Ferrol

Lamas de Abade
c/ Raiola 6
15702 Santiago
Tel: 59 65 89

En esta comunicación intentaré exponer de manera general nuestra experiencia en la labor de atención y educación de alumnos con necesidades educativas especiales asociadas a Autismo y otros trastornos generalizados del desarrollo. Dicha experiencia profesional la hemos realizado en 3 Centros específicos, privados y concertados con la Consellería de Educación, Xunta de Galicia; y que pertenecen a la "Asociación de padres de personas autistas y psicóticas de la provincia de La Coruña".

Hace 11 años un grupo pequeño de profesionales nos encontramos con la gran responsabilidad de elaborar ideas, programas y actividades que fueran eficaces para ayudar a estos niños a desarrollarse como personas. En aquellos momentos a nuestra inexperiencia y escasez de recursos personales y materiales se sumaba una panorámica de multitud de posturas contradictorias acerca de lo que se debería de hacer para atenderles y educarles correctamente; entre ellas: ¿Es mejor la integración escolar o el Centro Específico?; ¿Es mejor acomodarse a la problemática o luchar intensamente para normalizar su conducta? ¿Es mejor un ambiente que deja hacer o un ambiente estructurado? ...

En estos años los profesionales, en mayor o menor grado hemos pasado por momentos difíciles derivados del doble esfuerzo realizado por formarnos convenientemente y a la vez intentar dar respuesta día a día a las necesidades educativas de nuestros alumnos y ayudarles en su proceso de socialización.

Actualmente somos 28 profesionales (psicólogos, pedagogos, maestros, logopedas, auxiliares técnicos educativos y personal de servicios), tenemos mejores instalaciones (en breve contaremos con una Residencia terapéutico-ocupacional para adultos) y seguramente mejores programas par adaptar a cada alumno.

Puede ser interesante recordar ahora alguna de nuestras experiencias y hacer de ello una pequeña evaluación:

Desde un principio hemos ido utilizando aquellas estrategias que posibilitasen un clima relajado de convivencia en el aula, en el Colegio y en el hogar; en este sentido nuestro objetivo principal ha sido y es aprender a comprender y aceptar, en cierto grado, las dificultades que los niños autistas tienen en su desarrollo personal, compaginando los esfuerzos educativos y el ansia por obtener resultados con el respeto al derecho a ser diferentes de estos niños. Para ello, la organización de la clase y del Colegio la hemos adaptado a un ritmo conveniente a cada niño y a sus peculiaridades, en un proceso educativo que busca la máxima integración del alumno en el grupo y la mejor relación afectiva entre éste y el adulto.

Esta decisión hace posible un término medio entre acomodarse a la realidad del niño con autismo y a luchar intensamente por su normalización.

Al darle tanta importancia al clima adecuado para la interacción, en el entorno lo menos restrictivo "posible", planteamos unas adaptaciones individuales que no contienen excesiva presión para la adquisición de habilidades académicas; el equilibrio emocional del niño, su participación en actividades sencillas con sentido, su comunicación con el entorno mediante cualquier sistema adaptado que pueda utilizar son las prioridades.

En cuanto al dilema Centro ordinario o Centro específico encontramos también en la experiencia algunas respuestas: En estos años algunos alumnos han participado en programas de integración combinada intercentros, desarrollando parte de su escolarización en el Centro ordinario y parte en el Centro específico para autistas; a nosotros éste nos parece el mejor sistema para algunos alumnos de nivel alto y habilidades comunicativas funcionales; la legislación vigente así lo reconoce también en el papel; en la práctica, sin embargo, muchas veces no se facilitan tales opciones de escolarización que exigen grandes dosis de ilusión,voluntad y programación conjunta.

En muchas ocasiones hemos recibido alumnos (curiosamente casi siempre adolescentes), que estaban escolarizados en Centros ordinarios sin los apoyos especializados suficientes, que tenían carencias importantes en el aprovechamiento de su auténtico potencial de desarrollo y un buen número de comportamientos problemáticos añadidos; ello unido también a una insuficiente mentalización de sus familiares con respecto a las expectativas razonables a cerca de la evolución futura de su hijo.

Comprobamos que los intentos de integración escolar de alumnos con retraso severo han fracasado estrepitosamente y para ellos los Centros específicos se han erigido como el recurso básico. Nosotros pensamos que para estos alumnos mejor que hablar de integración escolar es más adecuado hablar de mejorar su calidad de vida o de estimular de manera apoyada su integración social en el entorno próximo.

Hemos comprobado también, que muchos profesionales partidarios a cualquier precio de la integración, no han respetado suficientemente la labor que los profesionales realizamos en los Centros específicos de la Provincia de La Coruña, manteniendo prejuicios antiguos a cerca de nuestra función; muchas veces esto ha repercutido negativamente en alumnos con autismo y retraso mental severo, que han sido integrados físicamente en centros ordinarios donde no había capacidad operativa de asesoramiento correcto a sus familiares o de atender a sus especiales necesidades educativas.

Para que nuestro ideal de integración escolar sea posible no solamente es necesario que el Colegio ordinario y el Colegio específico estén ubicados próximos en el espacio o que ambos reestructuren su organización, será necesario que se promocione desde un cambio de mentalidad del conjunto de la sociedad; llegado ese momento quizá entonces el centro específico realice una mayor apertura integradora en colaboración con centros ordinarios más flexibles y podamos llegar a mejores niveles de integración con alumnos más afectados aunque sólo sea en ciertas actividades de interacción y ocio.

Actualmente el programa general de intervención que hemos puesto en práctica sigue un mismo patrón en los 3 Colegios donde se atienden un total de 53 alumnos y consta de dos servicios principales:

a. Servicios de educación especial prestados a través de 10 profesores titulares de aulas concertadas, 3 logopedas, 1 educadora y 6 auxiliares técnicos educativos.

b. Servicio de Valoración, diagnóstico y orientación, que presta el equipo psicopedagógico (psicólogo y pedagoga) de manera itinerante con las siguientes funciones:

La labor de Educación Especial se realiza en régimen de media pensión con un horario de 10.30 de la mañana a 5 de la tarde, contando para ello con los servicios gratuitos de comedor y transporte escolar.

Los niños pueden ingresar en el Colegio desde los 3 años de edad, recibiendo educación en un grupo con otros tres niños de características similares donde se sigue un programa individualizado, que se complementa con sesiones de logopedia y de aprendizaje de hábitos de autonomía personal.

A partir de los 12 años aproximadamente, se compagina la asistencia al aula con actividades de pretaller (hogar, cestería, alfombras, tapices, cerámica y pintura artística).

A partir de los 18 años se adaptan los programas hacia objetivos más ecológicos tipo integración social, pretalleres ocupacionales y educación permanente de mantenimiento de habilidades adquiridas en la etapa escolar.

Nuestro enfoque para el tratamiento se caracteriza por la búsqueda de un ambiente estructurado pero flexible; niño activo pero guiado con ayudas eficaces; actitud directiva del profesor que marca un ritmo asimilable para su grupo de alumnos; labor coordinada del equipo de profesionales que debe responder coherentemente a los alumnos unificando criterios con cada familia; objetivos concretos, relevantes y prácticos para la vida cotidiana.

En estos años hemos intentado llevar a la práctica todos aquellos programas e ideas potencialmente útiles para favorecer el desarrollo de nuestros alumnos, en éste sentido hemos constatado la eficacia comprobada de algunos de estos programas, en concreto: El programa de "comunicación total" de Benson Schaeffer; El programa de pretaller; el programa de integración en el entorno próximo y el programa de orientación familiar.

El programa de comunicación total ha sido para nosotros un instrumento básico y eficaz para desarrollar la comunicación de los niños autistas sin lenguaje. Con este programa dos niños accedieron a un lenguaje oral básico y funcional;otros dos alcanzaron el nivel de multisignos y otros quince alumnos adquirieron entre dos y ocho signos espontáneos para expresar deseos.

Los beneficios secundarios de la puesta en práctica de dicho programa han sido varios: independientemente del número de signos utilizados los niños han mejorado su conducta social, reduciendo su hiperactividad y aumentando los contactos interactivos con los adultos.

Cuando la familia del niño ha colaborado en la generalización de los aprendizajes, los avances han sido mayores; la ausencia de colaboración familiar limita seriamente los resultados positivos.

Hemos constatado que algunas personas con autismo siguen aprendiendo signos funcionales y espontáneos incluso en edades posteriores a los 18 años si se mantiene el programa.

El programa de pretaller nos ha permitido disponer del recurso necesario para dar mayor sentido a la vida del adulto autista gravemente afectado. El pretaller, aparte de completar el currículum educativo, ayuda a que se mantenga el principio de educación permanente donde se mantienen y promocionan las habilidades adquiridas con tanto esfuerzo en la edad escolar.

Intentamos programar tareas sencillas y gratificantes con la finalidad de que se sientan tranquilos y satisfechos a través de la ocupación en un actividad con sentido adaptada a su capacidad.

El programa de integración en el entorno próximo lo tenemos bastante condicionado en La Coruña porque a veces se pone a llover en Octubre y no para hasta Mayo, aún así cuando el tiempo atmosférico lo permite procuramos sacar el aula a la ciudad.

Realizamos actividades en las que se pide a cada chico que participe activamente en su entorno según su capacidad: pagar el autobús, pedir la consumición, llevar el carrito de la compra, seleccionar el menú, hacer de camarero, etc.

Estas actividades consiguen un doble objetivo simultáneamente: que los chicos practiquen en situaciones naturales las habilidades que van adquiriendo y que, por otra parte,las personas de su entorno les conozcan, ayuden y comprendan.

Esta forma de integración social es muy interesante pues resulta agradable y motivante para la mayor parte de los alumnos a la vez que da ánimos y confianza a las familias por ejemplo cuando se plantean salir con su hijo a comer a un restaurante o a "ir de compras a un centro comercial".

El programa de orientación familiar es de vital importancia para la evolución del niño con autismo, sin colaboración entre el Colegio y la familia, sin una comunicación fluida y clara se puede caer en el error de presentarle al niño ambientes contradictorios que no ayudan en absoluto a su comprensión del mundo. Hemos observado que cuando se da dicha colaboración la problemática conductual que el niño pueda presentar se supera con mayor facilidad. Al igual que pactamos con el niño autista muchas veces se hace necesario también pactar con la familia, en base a buscar la unidad de criterios suficiente para que la persona con autismo tenga respuestas claras y consistentes en los diferentes ambientes donde transcurre su vida.

Con cada familia mantenemos entrevistas con una frecuencia trimestral mínima donde se exponen avances y dificultades y se buscan respuestas adecuadas de manera conjunta, consensuada e inmediata.

En estos años hemos encontrado diferentes grados de colaboración familiar, pero siempre que la hemos obtenido la evolución del niño se ha visto favorecida.

Por último me gustaría decir que si algo bueno hemos construido, a nivel técnico, para la mejora de la calidad educativa para las personas con autismo en la provincia de La Coruña, ha sido gracias a la lucha por mantener una "labor de equipo entre los profesionales".

Dentro de un "entorno adaptado" para las personas con autismo es vital una comunicación clara y literal con ellos; todos los profesionales del Colegio que los atiende y educa; deben responder al niño con absoluta armonía en sus interacciones y unidad de criterios preestablecida. El equipo debe mostrar una conducta serena y consistente ante las personas con autismo haciéndose de esta manera cada profesional un objeto social predecible y tranquilizador.

La armonía entre profesionales facilita su motivación, libera tensiones y elimina reacciones emocionales negativas que siempre tienen una expresión física observable para las personas autistas.

Educar a niños con autismo supone sin duda alguna un extraordinario esfuerzo mental que se puede definir así: Necesidad de pensar por y para cada uno de los alumnos que tienes a tu cargo: autocontrolándote, planificando y anticipando sus conductas a lo largo de la jornada; necesidad de "actuar casi teatralmente" para hacerte comprender por cada alumno en su misma longitud de onda; necesidad de estar dispuesto a prestar la ayuda eficaz en el momento preciso y ser intérprete ante el entorno de sus necesidades y dificultades.

Este esfuerzo sólo es posible mantenerlo si cuentas con la ayuda y colaboración de tus compañeros en un entorno relajante.