San Pedro de Leixa (Centro Concertado-Centro de Convenio)
Tel: 32 42 35. Ferrol
Lamas de Abade
c/ Raiola 6
15702 Santiago
Tel: 59 65 89
En esta comunicación intentaré
exponer de manera general nuestra experiencia en la labor de atención
y educación de alumnos con necesidades educativas
especiales asociadas a Autismo y otros trastornos generalizados
del desarrollo. Dicha experiencia profesional la hemos realizado
en 3 Centros específicos, privados y concertados con la
Consellería de Educación, Xunta de Galicia; y que
pertenecen a la "Asociación de padres de personas
autistas y psicóticas de la provincia de La Coruña".
Hace 11 años un grupo pequeño
de profesionales nos encontramos con la gran responsabilidad de
elaborar ideas, programas y actividades que fueran eficaces para
ayudar a estos niños a desarrollarse como personas. En
aquellos momentos a nuestra inexperiencia y escasez de recursos
personales y materiales se sumaba una panorámica de multitud
de posturas contradictorias acerca de lo que se debería
de hacer para atenderles y educarles correctamente; entre ellas:
¿Es mejor la integración escolar o el Centro Específico?;
¿Es mejor acomodarse a la problemática o luchar intensamente
para normalizar su conducta? ¿Es mejor un ambiente que deja
hacer o un ambiente estructurado? ...
En estos años los profesionales,
en mayor o menor grado hemos pasado por momentos difíciles
derivados del doble esfuerzo realizado por formarnos convenientemente
y a la vez intentar dar respuesta día a día a las
necesidades educativas de nuestros alumnos y ayudarles
en su proceso de socialización.
Actualmente somos 28 profesionales (psicólogos, pedagogos, maestros, logopedas, auxiliares técnicos educativos y personal de servicios), tenemos mejores instalaciones (en breve contaremos con una Residencia terapéutico-ocupacional para adultos) y seguramente mejores programas par adaptar a cada alumno.
Puede ser interesante recordar ahora
alguna de nuestras experiencias y hacer de ello una pequeña
evaluación:
Desde un principio hemos ido utilizando
aquellas estrategias que posibilitasen un clima relajado de convivencia
en el aula, en el Colegio y en el hogar; en este sentido
nuestro objetivo principal ha sido y es aprender a comprender
y aceptar, en cierto grado, las dificultades que los niños
autistas tienen en su desarrollo personal, compaginando los esfuerzos
educativos y el ansia por obtener resultados con el respeto
al derecho a ser diferentes de estos niños. Para ello,
la organización de la clase y del Colegio la hemos
adaptado a un ritmo conveniente a cada niño y a sus peculiaridades,
en un proceso educativo que busca la máxima integración
del alumno en el grupo y la mejor relación afectiva entre
éste y el adulto.
Esta decisión hace posible un término medio entre acomodarse a la realidad del niño con autismo y a luchar intensamente por su normalización.
Al darle tanta importancia al clima
adecuado para la interacción, en el entorno lo menos restrictivo
"posible", planteamos unas adaptaciones individuales
que no contienen excesiva presión para la adquisición
de habilidades académicas; el equilibrio emocional del
niño, su participación en actividades sencillas
con sentido, su comunicación con el entorno mediante cualquier
sistema adaptado que pueda utilizar son las prioridades.
En cuanto al dilema Centro ordinario
o Centro específico encontramos también en la experiencia
algunas respuestas: En estos años algunos alumnos han participado
en programas de integración combinada intercentros, desarrollando
parte de su escolarización en el Centro ordinario y parte
en el Centro específico para autistas; a nosotros éste
nos parece el mejor sistema para algunos alumnos de nivel alto
y habilidades comunicativas funcionales; la legislación
vigente así lo reconoce también en el papel; en
la práctica, sin embargo, muchas veces no se facilitan
tales opciones de escolarización que exigen grandes dosis
de ilusión,voluntad y programación conjunta.
En muchas ocasiones hemos recibido
alumnos (curiosamente casi siempre adolescentes), que estaban
escolarizados en Centros ordinarios sin los apoyos especializados
suficientes, que tenían carencias importantes en el aprovechamiento
de su auténtico potencial de desarrollo y un buen
número de comportamientos problemáticos añadidos;
ello unido también a una insuficiente mentalización
de sus familiares con respecto a las expectativas razonables a
cerca de la evolución futura de su hijo.
Comprobamos que los intentos de integración
escolar de alumnos con retraso severo han fracasado estrepitosamente
y para ellos los Centros específicos se han erigido
como el recurso básico. Nosotros pensamos que para estos
alumnos mejor que hablar de integración escolar es más
adecuado hablar de mejorar su calidad de vida o de estimular de
manera apoyada su integración social en el entorno próximo.
Hemos comprobado también, que muchos profesionales partidarios a cualquier precio de la integración, no han respetado suficientemente la labor que los profesionales realizamos en los Centros específicos de la Provincia de La Coruña, manteniendo prejuicios antiguos a cerca de nuestra función; muchas veces esto ha repercutido negativamente en alumnos con autismo y retraso mental severo, que han sido integrados físicamente en centros ordinarios donde no había capacidad operativa de asesoramiento correcto a sus familiares o de atender a sus especiales necesidades educativas.
Para que nuestro ideal de integración
escolar sea posible no solamente es necesario que el Colegio ordinario
y el Colegio específico estén ubicados próximos
en el espacio o que ambos reestructuren su organización,
será necesario que se promocione desde un cambio de mentalidad
del conjunto de la sociedad; llegado ese momento quizá
entonces el centro específico realice una mayor apertura
integradora en colaboración con centros ordinarios más
flexibles y podamos llegar a mejores niveles de integración
con alumnos más afectados aunque sólo sea en ciertas
actividades de interacción y ocio.
Actualmente el programa general de
intervención que hemos puesto en práctica sigue
un mismo patrón en los 3 Colegios donde se atienden un
total de 53 alumnos y consta de dos servicios principales:
a. Servicios de educación
especial prestados a través de 10 profesores titulares
de aulas concertadas, 3 logopedas, 1 educadora y 6 auxiliares
técnicos educativos.
b. Servicio de Valoración,
diagnóstico y orientación, que presta el
equipo psicopedagógico (psicólogo y pedagoga) de
manera itinerante con las siguientes funciones:
La labor de Educación Especial se realiza en régimen de media pensión con un horario de 10.30 de la mañana a 5 de la tarde, contando para ello con los servicios gratuitos de comedor y transporte escolar.
Los niños pueden ingresar
en el Colegio desde los 3 años de edad, recibiendo educación
en un grupo con otros tres niños de características
similares donde se sigue un programa individualizado, que se complementa
con sesiones de logopedia y de aprendizaje de hábitos
de autonomía personal.
A partir de los 12 años aproximadamente,
se compagina la asistencia al aula con actividades de pretaller
(hogar, cestería, alfombras, tapices, cerámica y
pintura artística).
A partir de los 18 años se
adaptan los programas hacia objetivos más ecológicos
tipo integración social, pretalleres ocupacionales y educación
permanente de mantenimiento de habilidades adquiridas en la etapa
escolar.
Nuestro enfoque para el tratamiento
se caracteriza por la búsqueda de un ambiente estructurado
pero flexible; niño activo pero guiado con ayudas eficaces;
actitud directiva del profesor que marca un ritmo asimilable para
su grupo de alumnos; labor coordinada del equipo de profesionales
que debe responder coherentemente a los alumnos unificando criterios
con cada familia; objetivos concretos, relevantes y prácticos
para la vida cotidiana.
En estos años hemos intentado
llevar a la práctica todos aquellos programas e ideas potencialmente
útiles para favorecer el desarrollo de nuestros alumnos,
en éste sentido hemos constatado la eficacia comprobada
de algunos de estos programas, en concreto: El programa de "comunicación
total" de Benson Schaeffer; El programa de pretaller; el
programa de integración en el entorno próximo y
el programa de orientación familiar.
El programa de comunicación
total ha sido para nosotros un instrumento básico y eficaz
para desarrollar la comunicación de los niños autistas
sin lenguaje. Con este programa dos niños accedieron a
un lenguaje oral básico y funcional;otros dos alcanzaron
el nivel de multisignos y otros quince alumnos adquirieron
entre dos y ocho signos espontáneos para expresar
deseos.
Los beneficios secundarios de la
puesta en práctica de dicho programa han sido varios: independientemente
del número de signos utilizados los niños han mejorado
su conducta social, reduciendo su hiperactividad y aumentando
los contactos interactivos con los adultos.
Cuando la familia del niño
ha colaborado en la generalización de los aprendizajes,
los avances han sido mayores; la ausencia de colaboración
familiar limita seriamente los resultados positivos.
Hemos constatado que algunas personas
con autismo siguen aprendiendo signos funcionales y espontáneos
incluso en edades posteriores a los 18 años si se mantiene
el programa.
El programa de pretaller nos ha permitido
disponer del recurso necesario para dar mayor sentido a la vida
del adulto autista gravemente afectado. El pretaller, aparte
de completar el currículum educativo, ayuda a que se mantenga
el principio de educación permanente donde se mantienen
y promocionan las habilidades adquiridas con tanto esfuerzo
en la edad escolar.
Intentamos programar tareas sencillas
y gratificantes con la finalidad de que se sientan tranquilos
y satisfechos a través de la ocupación en
un actividad con sentido adaptada a su capacidad.
El programa de integración
en el entorno próximo lo tenemos bastante condicionado
en La Coruña porque a veces se pone a llover en Octubre
y no para hasta Mayo, aún así cuando el tiempo
atmosférico lo permite procuramos sacar el aula a la ciudad.
Realizamos actividades en las que
se pide a cada chico que participe activamente en su entorno según
su capacidad: pagar el autobús, pedir la consumición,
llevar el carrito de la compra, seleccionar el menú, hacer
de camarero, etc.
Estas actividades consiguen un doble
objetivo simultáneamente: que los chicos practiquen en
situaciones naturales las habilidades que van adquiriendo y
que, por otra parte,las personas de su entorno les conozcan,
ayuden y comprendan.
Esta forma de integración
social es muy interesante pues resulta agradable y motivante
para la mayor parte de los alumnos a la vez que da ánimos
y confianza a las familias por ejemplo cuando se plantean
salir con su hijo a comer a un restaurante o a "ir de compras
a un centro comercial".
El programa de orientación
familiar es de vital importancia para la evolución del
niño con autismo, sin colaboración entre el Colegio
y la familia, sin una comunicación fluida y clara se puede
caer en el error de presentarle al niño ambientes contradictorios
que no ayudan en absoluto a su comprensión del mundo.
Hemos observado que cuando se da dicha colaboración la
problemática conductual que el niño pueda presentar
se supera con mayor facilidad. Al igual que pactamos con el niño
autista muchas veces se hace necesario también pactar con
la familia, en base a buscar la unidad de criterios suficiente
para que la persona con autismo tenga respuestas claras y consistentes
en los diferentes ambientes donde transcurre su vida.
Con cada familia mantenemos entrevistas
con una frecuencia trimestral mínima donde se exponen avances
y dificultades y se buscan respuestas adecuadas de manera
conjunta, consensuada e inmediata.
En estos años hemos encontrado
diferentes grados de colaboración familiar, pero siempre
que la hemos obtenido la evolución del niño se ha
visto favorecida.
Por último me gustaría
decir que si algo bueno hemos construido, a nivel técnico,
para la mejora de la calidad educativa para las personas con autismo
en la provincia de La Coruña, ha sido gracias a la lucha
por mantener una "labor de equipo entre los profesionales".
Dentro de un "entorno adaptado"
para las personas con autismo es vital una comunicación
clara y literal con ellos; todos los profesionales del
Colegio que los atiende y educa; deben responder al niño
con absoluta armonía en sus interacciones y unidad
de criterios preestablecida. El equipo debe mostrar una conducta
serena y consistente ante las personas con autismo haciéndose
de esta manera cada profesional un objeto social predecible y
tranquilizador.
La armonía entre profesionales
facilita su motivación, libera tensiones y elimina reacciones
emocionales negativas que siempre tienen una expresión
física observable para las personas autistas.
Educar a niños con autismo
supone sin duda alguna un extraordinario esfuerzo mental que se
puede definir así: Necesidad de pensar por y para cada
uno de los alumnos que tienes a tu cargo: autocontrolándote,
planificando y anticipando sus conductas a lo largo de
la jornada; necesidad de "actuar casi teatralmente"
para hacerte comprender por cada alumno en su misma longitud de
onda; necesidad de estar dispuesto a prestar la ayuda eficaz en
el momento preciso y ser intérprete ante el entorno de
sus necesidades y dificultades.
Este esfuerzo sólo es posible mantenerlo si cuentas con la ayuda y colaboración de tus compañeros en un entorno relajante.